Vídeo en http://www.dailymotion.com/video/xotwyb_lubinas-con-jerkbaits-de-vinilo_sport?fbc=212.

Este artículo está exclusivamente referido a los jerks de vinilo para la pesca de la lubina, dejando a un lado los vinilos tipo Shad. No me considero ningún experto en este arte, pero desde mi humilde experiencia en esta modalidad de pesca, pienso compartir con todos vosotros mis conocimientos, ya que pienso que a muchos, os iniciéis en ello o no, os pueden ser muy útiles.

Hace unos tres-cuatro años empecé a oír hablar algo acerca de estos nuevos señuelos. En un principio, me generaban desconfianza. Los veía como simples artilugios para la pesca del Black Bass. Realmente, si funcionaran bien con las lubinas, ¿Acaso no habían tenido tiempo ya de haberse instalado en las cajas de los “spinners lubineros”? Yo, como muchos otros, seguía absorbido por esos señuelos de plástico duros denominados por algunos como “patanegra”, de precios un tanto desorbitados y que ha día de hoy yo diría que los fabrican, no para pescar lubinas, sino para que se nos metan por los ojos como una deliciosa tarta de chocolate en el escaparate de una pastelería.

Llegó una frase a mis oídos: “En Francia utilizan más los vinilos que los señuelos duros”.

¡Aiba! Pues nuestros vecinos franceses de lubinas algo saben. Aquí empezó mi aventura. Lo que sí tenía claro es que con esos señuelos con aspecto de “gominola” o “chuche”, se tenían que lograr imitaciones y movimientos mucho más naturales que con nuestros señuelos duros. Lo que no tenía claro era cómo se podían adaptar estas gominolas tan ligeras y frágiles a nuestros parajes hostiles llenos de rocas y espuma. Para un embalse con las aguas tranquilas me valen, ¿pero para la rompiente? Mis vecinos tampoco me lo aclaraban mucho, ya que la mayoría de ellos pescaban desde embarcación, y eso es otro cantar.

 

 

Pues bien, los resultados de hoy en día ni me los imaginaba entonces, y ahora digo lo siguiente: “Quien me iba a decir a mi, que algo tan simple como un plomo atado un trozo de goma iba a pescar mejor que esos señuelos de “veintipico” euros”.

Señuelos todos ellos dos ideados a la perfección en su forma: longitudes, bocas, baberos fabricados al milímetro; y acabados impresionantes: ojos perfectamente imitados, colores, escamitas colocadas una tras otra, holografías… Parece que desarrollar nuevos modelos cada vez se complica más. Se sigue tratando de mejorar los lances, los movimientos, la resistencia… Pescar con vinilos podría pensarse que sería volver a algo que podíamos considerar prehistórico. Pero verdaderamente es fascinante ver como algo fuera de toda esa complejidad, algo tan simple “y barato”, es capaz de mejorar la característica principal que todos buscamos en un señuelo: la efectividad, es decir, que pesque.

Ahora toca documentarse. Utilicé la gran herramienta a nuestro alcance en la actualidad: internet. A través de la red recibo explicaciones de gente conocida y con cierta experiencia en este mundo. Empiezo a adquirir mis primeros modelos. ¡Sorprendente que por seis euros me pueda hacer con un paquete de diez señuelos! Empiezan mis primeros montajes, pero esto es algo nuevo y me surge un mar de dudas: ¿Cómo se mueve esto? ¿Por qué se montan con estas cabezas plomadas? ¿Donde puedo utilizarlos? ¿Que condiciones meteorológicas son buenas? ¿Que épocas? ¿Que momentos?…

Visito páginas web y foros del país vecino, aunque de francés no entiendo “ni papa”. No obstante, ¿No dicen que una imagen vale más que mil palabras? ¿Y un vídeo? Busco y busco, y veo vídeos en los que reconozco algunos de los modelos y montajes de los que ya dispongo. Veo cómo los mueven, y cómo se mueven los vinilos en el agua. Tomo nota y aplico. Y así fue, en un bonito amanecer y después de bañar varios señuelos duros sin resultado me estrené con estos señuelos. Al quinto lance ya noté algo al otro lado de la línea, en mi primer intento de imitar a esos personajes con un jerk de vinilo.

 

 

Puede que muchos de los lectores se encuentren en una situación parecida a la que yo me encontraba en mis inicios. Con este artículo pretendo animaros a pescar lubinas con estos señuelos a los que todavía no lo hayáis hecho. Algunos de vosotros ya lo habréis intentado, y probablemente estéis como yo en mis inicios, fracasando en cada intento. Tal vez os vendrá bien como me vino a mi en su día, una recomendación de algunos modelos junto con algún vídeo de demostración. Pues de eso trata este artículo: pretendo cumplir esos objetivos mostrando fotos de diversos modelos y montajes, y mostrar cómo utilizarlos, de modo que cada uno se pueda hacer con una pequeña colección para pescar en distintas situaciones y escenarios de pesca, sabiendo cómo hacer uso de ella. También haré algunas alusiones de los equipos a utilizar. De todas formas, que quede claro que lo que yo propongo (montajes, movimientos…) funciona, pero no es lo único que funciona. Uno puede hacer otro tipo de montajes, moverlos de otra forma, aplicarlos en otros sitios, tener otro estilo… y puede perfectamente pescar igual o más.

Y por último, para aquellos escépticos, creyentes de que estos señuelos sólo valen para engañar lubinas desde embarcación o en rías, quiero haceros ver que en aquellos sitios donde mojáis vuestros Flashminnows, Giant Dog-X, Gunnish, Tide Minnows, etc., sí, sí, en plena rompiente, las lubinas también sucumben al encanto de estas “chuches”. Y no me hará falta llenar el artículo de fotos de capturas, ya que los propios vinilos se encargarán de convenceros lo bien que pescan.

Empecemos…

 

 

MATERIALES

Antes de nada, demos unas pinceladas del material que sería recomendable utilizar:

Caña: Tengamos en cuenta que nuestra muñeca va a imprimir multitud de movimientos, y que si queremos estar al menos más de una hora pescando y no lesionarnos, debemos optar por una caña ligera y manejable. Recomiendo longitudes entre 2,10 y 2,70m. Procurad que el peso de la caña no exceda los 190 gr. Los rangos de Casting Weight (peso de lance) más recomendables pueden ser 5-25 gr, 7-28 gr, 10-30 gr. o similares. No aconsejo que esté por encima de los 40gr. ya que perderíamos bastante sensibilidad y lance con el vinilo, aunque todo dependerá del lastre que aportemos a nuestro señuelo. Por último, recomiendo acciones rápidas o extra-rápidas. Cañas con tales acciones nos facilitarán que con leves golpes de muñeca, podamos hacer todo tipo de virguerías con nuestros señuelos blandos.

 

 

Carrete: El carrete ha de ir compensado con la caña. Si a una caña le añadimos un carrete demasiado ligero para ella, el centro de gravedad del conjunto se alejará de nuestra muñeca, dificultando así el movimiento del señuelo y agotando más nuestra articulación. Si el carrete es demasiado pesado, nuestra muñeca tampoco nos lo va a agradecer. En ambos casos perderemos sensibilidad con nuestro señuelo. Recomiendo utilizar carretes de tamaño entre un 2500 o un 4000 de Shimano, o un 2000 ó 4000 de Daiwa. Aunque algunos 4000 de Daiwa pueden resultar incluso demasiado pesados, todo depende de que equilibre bien con la caña. En fin, escoged un material que se ajuste a vuestros gustos y características siguiendo un poco los patrones que os he marcado. Lo importante es que os sintáis cómodos con él y no os canse.

Línea: os recomendaría utilizar multifilamentos de 10 a 15 libras como el Tuf Line o el Jerry Brown. Hablamos en algunos casos de señuelos muy ligeros y si queremos que lancen lo que merecen y que no se nos produzcan pelucas en nuestros carretes, no recomendaría pasar de esos valores.

Los bajos y grapas quedarán a gusto de cada uno, según se adapten mejor al señuelo o lugar donde estemos pescando. Sin embargo tened en cuenta que con bajos muy gruesos, ya por encima de un 0.35 mm., las muestras muy ligeras puede que no se comporten tan bien como vosotros queréis.

 

 

CONDICIONES METEOROLÓGICAS

A todos nos gustan esas mantas de espuma blanca que deja una ola tras romper por un cambio de profundidad o por choque contra una roca. No negaremos que para pescar lubinas la mar tiene que tener ese puntito de ola y el agua ese colorcito, que nos permita engañar a nuestra reina, sí, condiciones óptimas para que ellas muestren cierta actividad.

 

 

Solemos seguir ciertas tendencias a la hora de elegir señuelos en función del estado de la mar. Cuando la mar está en calma y las aguas son claras suelen ser más efectivos aquellos señuelos de pequeño tamaño, de movimientos sinuosos y naturales, poco ruidosos y de colores natuales. En cambio, con más mar, requerimos que se hagan notar entre las espumosas aguas. Además de eso les exigiremos que aguanten bien en ese ambiente para que les podamos imprimir un movimiento que nos dé garantías de éxito. No siempre será así, ya que prima el hecho de que el señuelo ha de imitar en tamaño y forma a aquello que la lubina esté comiendo en ese sitio.

 

 

Un jerk de vinilo dispone de una naturalidad en su movimientos y de una capacidad de pesca a bajas velocidades que un señuelo duro no puede igualar. Además son señuelos de carácter silencioso si no les insertamos sonajeros de cristal con bolitas metálicas en su interior (inserts). Estas cualidades les permiten ser capaces de engañar a la lubina más recelosa incluso con las aguas cristalinas y calmadas. En general, los vinilos sin plomar son los que más impresionados nos dejan con sus movimientos, y a medida que los vamos plomando van perdiendo esa naturalidad. Entonces, con las aguas calmadas, puede ser conveniente no plomarlos mucho ya que se podrán manejar fácilmente, y conseguiremos buenos movimientos. Por el contrario, si la mar presenta algo de oleaje, deberemos lastrarlos con cabezas plomadas más pesadas para que la olas no los zarandeen a su antojo y podamos seguir teniendo contacto con el señuelo. Por otra parte, necesitamos que ese vinilo, carente de unas buenas vibraciones como las de un minnow, llame la atención. Para este último caso, mi recomendación es subir el tamaño del señuelo y jugar con colores más llamativos. Por último, dependiendo de la pareja vinilo-cabeza plomada que elijamos, conseguiremos que nuestro conjunto tenga un movimiento atractivo aunque el lastre sea considerable. La influencia del viento también juega en el mismo sentido que el oleaje.

 

 

En resumen, ¿Qué condiciones son las óptimas para los vinilos? Depende de variables como el estado de la mar, momentos de actividad, la configuración de lugar… Mi consejo es que si el agua está muy parada los utilicéis sin dudarlo, y si está movida no dejéis de alternarlos con vuestros minnows o señuelos de superficie, ya que es muy probable que aun así salgan ganando.

 

 

MOVIMIENTO

Podríamos considerar a los vinilos un “trozo de goma” unido a un plomo (o no). A partir de aquí uno se imagina que nos aportan todo tipo de posibilidades a la hora de animarlos. Claro está que así será como montaremos nuestros vinilos, unidos o no a una cabeza plomada, para practicar un estilo dinámico que no se diferencie en exceso de la pesca con señuelo duro. Digo esto porque este artículo no tratará de montajes tipo Carolina, Split Shot, Drop Shot… El movimiento del vinilo depende de muchos factores: tipo de vinilo, rigidez del vinilo, tipo y peso de la cabeza plomada, tipo de material empleado, movimiento imprimido por nuestra parte, oleaje de lugar, corriente, profundidad, altura a la que nos encontremos…

 

 

La pregunta correcta no creo que sea, ¿Como hay que mover este vinilo? Si no, tal vez, la cuestión sea, ¿Como quiero yo que se mueva mi vinilo? Tenemos que ser amos del señuelo. Hemos de tener en todo momento el control de lo que hace el señuelo. Por ejemplo, cuando uno mueve un paseante, le hace el Walking The Dog, luego lo para, le da algún tironcito para que cambie bruscamente de dirección o se hunda; luego lo trae haciendo “sliding”, lo para, un poco de “splashing”, volvemos al WTD pero más rápido y nervioso… Cada cual tiene su propio estilo, preferencias y gustos. Al fin y al cabo, con todas estas técnicas de movimiento, lo que intentamos es imitar a un pequeño pez herido. Pues con los vinilos es igual.

Así que, ¿cómo quiero yo que se mueva mi vinilo? Como un pececito herido. Supongo que muchos de vosotros habréis visto algún alevín huyendo de alguna lubina atacándolo incesantemente. El pececillo difícilmente nadará recto, sino que dará quiebros a izquierda y derecha, saltará fuera del agua, frenará, acelerará y hará lo que sea con tal de huir de la lubina. Cuando veía a aquellos franceses en el vídeo moviendo sus vinilos, comprobé que se lograba algo bastante similar al movimiento de esa presa antes de acabar dentro de la gran boca de la lubina. Entonces, me interesa que el vinilo venga zigzagueando, variando su velocidad, haciendo movimientos diferentes repentinamente que sorprendan a su depredador y lo que se me ocurra…

Otra situación que podemos imitar, es la del clásico animalito moribundo sobre el fondo del mar. Me refiero a ese pececito que a duras penas intenta levantarse y nadar, pero que seguidamente cae sobre el fondo. Esto se consigue moviendo el vinilo más lentamente y practicando la técnica llamada “diente de sierra”. De todos modos, para la lubina, soy más partidario de la técnica expuesta en el párrafo anterior. Me resulta muchísimo más divertida y efectiva, y es en la que voy a centrar mis siguientes explicaciones y la que observaréis en el vídeo.

Así como un paseante viene por la superficie zigzagueando de un lado para otro, el vinilo vendrá haciendo algo similar. Yo lo considero como un paseante hundido, pero mejorado (vamos…, “que le da mil vueltas”). Jugaremos con tres variantes principalmente:la longitud de los tirones de caña, la frecuencia de los tirones y la velocidad de recogida. El objetivo es que el vinilo venga zigzagueando, y dado que una presa no repite sus movimientos continuamente, intentaremos que varíe la amplitud de esos zigzagueos y su velocidad de avance. Incluso alternaremos alguna “paradiña” cortita. Combinando esta técnica y la asombrosa naturalidad de movimientos de estos señuelos, imitaremos estupendamente a un pececito en problemas huyendo de su depredador.

 

 

A pesar de que esto probablemente se compruebe mejor en el video, entremos en la técnica. Si yo doy un tirón para mover el vinilo, el vinilo vendrá hacia mi, y el hilo estará tenso. Luego, bajo la punta de la caña para dar un nuevo tirón, y el hilo se destensa. Entonces, para volver a recuperar esa tensión y poder dar el siguiente tirón para que el vinilo avance de nuevo hacia mi, recogemos con el carrete. Hasta aquí todo claro. Para entender mejor lo que ahora quiero explicar metamos unos números en el siguiente ejemplo. Yo doy un tirón levantando la punta de la caña un metro, con lo cual, supongamos que arrastro mi vinilo un metro. Entonces, bajaré la punta de la caña un metro, y por lo tanto, el hilo se ha destensado. Si recojo con el carrete un metro de hilo, ya habré tensado el hilo para dar el segundo tirón. Supongamos que repito este proceso, pero esta vez solo recogeré medio metro de línea con el carrete en vez de un metro. Entonces, no llegaré a tensar la línea del todo, y cuando dé el siguiente tirón, lo ejerceré con el hilo un poco destenso. Aquí hemos conjugado la longitud de los tirones de caña, con la velocidad de recogida. En el segundo caso, he recogido demasiado despacio, y no me ha dado tiempo a meter el metro entero de hilo antes de ejecutar el segundo tirón. Luego, según sean estos dos términos, nos permitirán dar el siguiente tirón de caña con el hilo tenso, o destenso. Ahora bien, los tirones con el hilo destenso favorecen que en señuelo avance zigzagueando más ampliamente, mientras que con los tirones con hilo tenso o casi tenso, facilitarán que el vinilo mantenga una dirección de avance más longitudinal, sin que haga zetas tan amplias. Podremos combinar la tercera variable, la frecuencia, es decir, el número de tirones por unidad de tiempo. También influirá en el tipo de zigzagueo del vinilo, y por supuesto, en la velocidad, haciendo que el vinilo venga muy nervioso, es decir, “dibujando zetas” muy rápidamente, o más pausadito, con una menor frecuencia. Por tanto, combinar zetas amplias, estrechas, velocidades rápidas, lentas, pausas en un mismo lance será adecuado para engañar a tan astuto pez. Ahora bien, reitero lo dicho anteriormente. Esta es una forma divertida, dinámica y efectiva de mover las “gominolas”, pero no es la única. Hay muchísimas formas de trabajar un vinilo y hacer que pesque.

 

 

En el vídeo expongo un patrón de movimiento que trata de dar una vuelta de manivela por tirón de caña, alternando repentinos pares de tirones más seguidos por vuelta de manivela, para dar pequeños acelerones al vinilo y agilizar su WTD. También se pueden alternar secuencias de más de dos tirones con tirones y recogidas más agresivas o hacer pequeñas paradiñas de vez en cuando.

Por último, no nos hemos de olvidar que el movimiento del señuelo también depende del tipo de vinilo (rigidez, forma, longitud…) y del tipo de cabeza plomada (peso, forma…). A continuación, expondré una lista de señuelos de vinilo explicando sus peculiaridades en el movimiento y otras características destacables. Estos montajes vinilo-cabeza plomada se ajustan bien en cuanto al comportamiento que se busca con la técnica de movimiento antes citada.

 

 

SEÑUELOS

Con el tiempo he ido adquiriendo distintos vinilos y distintas cabezas plomadas. Me informaba acerca de marcas y modelos que daban resultado, y como los niños pequeños, “culo veo, culo quiero”. Llega un momento en que uno se encuentra con esto:

 

 

Así que un día me puse manos a la obra. Me fui al puerto, me llevé todos los modelos de vinilos y de cabezas plomadas que tenía e iba poniéndole a cada vinilo una cabeza plomada distinta. En el puerto aprovechaba las limpias y calmadas aguas para comprobar qué tal se comportaban. De este modo, fui haciendo una colección mental de las mejores combinaciones. Bien, pues de esto mismo va a tratar este apartado de “señuelos”, en el que expondré una lista de montajes con la que podremos pescar en distintas condiciones y escenarios. Antes hagamos unos comentarios acerca de las siguientes cabezas plomadas, o “jigheads”. Se enumeran en el orden de aparición de la foto.

 


-Lip Weigth de Storm (1):
Este tipo de cabezas dada su forma un tanto cóncava se agarrarán bien al agua, de modo que serán adecuadas para pescar cerca del fondo, a media agua o desde altura. Las utilizo en 10, 15 y 20 gr. Las de 15 y 20 gr. tienen prácticamente el mismo área superior, pero las de 10g tienen un área menor. Esto se traduce en menos presión en los punteros de nuestras cañas y es más fácil que los vinilos montados con estas jighead de 10g se puedan manejar a medias aguas e incluso cerca de la superficie. Otra característica de estas cabezas es que el vinilo zigzagueará fácilmente y se mostrará muy nervioso. Bastará con tirones de caña cortos para lograr un buen movimiento.

-Lip Weight Shad de Storm (2):
Esta cabeza aportará al jerk unas zetas exageradamente amplias, nervioso y marcadas si así lo deseamos. Es muy fácil lograr que el vinilo se mueva de lado a lado llamando mucho la atención. Es recomendable para utilizarla con algo de mar, ya que el hecho de tener esa forma de “darter” le permite agarrarse bien al agua, sentiremos más presión en el puntero de nuestra caña, y por tanto, sentiremos mejor el señuelo al otro lado de la línea y facilitándonos su manejo .

-Ligthning de Illex (3):
Esta cabeza de forma triangular diseñada exclusivamente para el vinilo Nitrosoft Jerk Ligthning de Illex aporta gran nervio al movimiento del vinilo, como casi todas las cabezas de este estilo. Su forma le permite moverse rápido bajo el agua, así que no se agarrará tanto a ella y será fácil mover estos señuelos no muy lejos de la superficie. Dada esta característica, no tendremos tanta sensibilidad con el vinilo entre las olas, sensación que podríamos mitigar aumentando el peso de la cabeza.

Del estilo tenemos la Berkley Jig Head (4), La Furie II de Hart (5), las Power Jig de Berkley (modelo Dam Deep Jig Heads (6).

-Pro Jig Head de Storm (7):
Jigheads de forma redonda como esta no hacen mucha resistencia al agua, y serán una buena opción para dar al vinilo un movimiento más tranquilo, y sinuoso.

Otra vista de las cabezas:

 

 
 

 

MONTAJES

Expondré una lista empezando por vinilos de pequeño tamaño, más convenientes para pescar en aguas tranquilas y limpias; poco a poco iremos aumentando el tamaño de los vinilos y el peso de las jigheads, para adecuar los señuelos al oleaje; y acabaremos con unos sugerentes señuelos para la pesca en “weightless”, es decir, vinilos sin plomar.

 

-Basstrix Flash Trix:
 

 

 

Un vinilo de cuerpo muy realista, apto para puertos, bocanas de los ríos o allí donde las aguas están tranquilas y abundan los bancos de micro alevines. Es muy recomendable montarlo con una Berkley Jig Head de 6 gr., aunque también va bien con alguna cabeza plomada redonda de unos 7gr.

 

-Fluke jr. de Zoom o Fin S-Fish 4″ de Lunker City + Power Jig de Berkley (modelo Dam Deep Jig Head):

 

 

Este vinilo de pequeño tamaño, sencillamente, me encanta. De todos los montajes, este será probablemente el vinilo que más nervio tiene. Esa cabeza es la clave. Seremos capaces de provocar en ese vinilo unos quiebros de lado a lado muy amplios y a una velocidad asombrosa, que alternando con alguna que otra paradita, vuelve locas a las lubinas. Este montaje no solo será apto para zonas de agua calmada, sino que aguanta bien algo de movimiento de corrientes y olas.

 

-Super Fluke 13cm de Zoom + Lip Weigth de 10 gr. de Storm:

 

 

Cuesta un poco hacer que este vinilo zigzaguee, pero con esa jighead lo conseguimos fácilmente. Con aguas muy limpias en ese color tan natural como el Smoking Shad ya ha dado sus frutos.

-Megabass X-Layer:

 

 

Vinilo con una textura muy suave y agradable que lleva un par de bolitas en un cilindro hueco de plástico, para aportar un poco de “rattlin” al señuelo. Con aguas calmadas y limpias en colores transparentes ha demostrado su efectividad. El comportamiento que más me convence lo he logrado con una Lip Weigth de 10 gr. de Storm o con la Power Jig de Berkley (modelo Dam Deep Jig Head). Fijaros que con esta última lo monto al revés, ya que se mueve mejor.

 

-Sand Eel de Storm en 15cm:

 

 

Estos son una buena imitación de una anguililla o un lanzón. A este tipo de vinilos, las Lip Weight de Storm les van como anillo al dedo. Estas cabezas, no solo harán que el vinilo zigzaguee, sino que con tirones más largos también conseguirán que mueva la cola como un auténtico lanzón. Con esta talla de señuelo monto las de 10 y 15 gr., poniendo estás últimas para llevar el vinilo cerca del fondo.

El conjunto Sand Eel + La Furie II de Hart en 10 gr. tiene un movimiento muy atractivo y natural. Se logra fácilmente un espectacular zigzagueo base de suaves tirones cortos y seguidos. La presentación del montaje es excelente, y con aguas cristalinas ha demostrado ser un “killer”.

Por último, nos salimos de lo explicado hasta ahora con la técnica del movimiento. Volvemos a la clásica a la recogida lineal, alternada con paradiñas y pequeños toques de punta de caña. Se trata de montar estos vinilos con las cabezas “Picol”, dotadas de un babero metálico unido al plomo. No tendréis más que lanzar este montaje, recoger, y veréis a una auténtica anguilita nadando por el agua, ¡Impresionante!

 

-Lunker City Slug Go 4,5″ y 6″:

 

 

lunker city slug go

 

Vinilo similar al X-Layer, pero más duro, más barato y con más movilidad. Se comporta bien con muchos tipos de cabezas plomadas. Para el de 4,5″ recomiendo la Lip Weight de 10 gr., la Power Jig de Berkley en 10 gr.o las Pro Jig Head de 10 gr. de Storm. Para el de 6″, la Lip Weight en 15 o 20 gr., la Furie II de 20gr de Hart, las Ligthning Head de 14 o 21 gr. de Illex o Power Jig de Berkley en 14 gr. También he probado a cortarlos un poco para montarlos con cabezas de menor tamaño como las Berkley de 10 gr. y siguen funcionando bien. Las cabezas Picol en estos vinilos tampoco son una mala idea.

 

-Lunker City Slug Go SS:

 

slug go ss

 

Extremadamente delgadito y con una movilidad espectacular como cabe de esperar de este señuelo nada más verlo. Volved a leer las explicaciones para el Sand Eel, porque para este valen igual, solo que exagera más los movimientos (con las Picol… sin palabras).

 

slug go ss

 

Un truco que podemos aplicar con este vinilo es el de cortarle la cola que tiene muchísima movilidad, y montarla con pequeñas cabezas plomadas alargadas. Este tipo de jigheads harán que el vinilo zigzaguee bien e imite a una pequeña angula. Si le queremos dar un movimiento más nervioso y errático, una Lip Weight de 10 gr. nos vendrá estupendamente. Este montaje será adecuado para utilizarlo en las bocanas de la rías durante los últimos meses del año cuando las angulas remontan por ellas.

 

-Illex Nitrosoft Jerk Lightning 11 cm. + Ligthning Head de 14 gr.:

 

 

De material durito, similar a los Slug Go, y bastante rígido, es obvio que este jerk pida ser manejado para conseguir movimientos nerviosos, con amplios zigzag y recuperaciones de carrete moderadas. Las cabezas Lightning Head vienen especialmente diseñadas para este vinilo. También acepta las Lip Weigth Shad de 15 gr. de Storm.

 

-Lunker City Fin S-Fish 5-3/4″:

 

 

Así como los Slug Go de 6″ me animo a meterlos con la mar movidita, estos también me gusta emplearlos entre las olas. Mi montaje preferido es con las Lip Weigth Shad en 15 gr., ya que se consigue un movimiento muy llamativo. Podemos hacer que zigzaguee ampliamente de lado o lado con recogidas lentas y alternar buenos cambios de ritmo. Con las Lightning de Illex de 14gr también funciona excelentemente, con la diferencia de que podremos marcar buenos quiebros pero con recuperaciones más veloces.
Giant Rolling Stick de Xörus:

 

 

Observad su forma. Rígido en la parte delantera, pero con una movilidad espectacular en el resto del cuerpo. Montado con las Lip Weigth o la Furie II en 20 gr. va de cine. En este tamaño con las Lightning Head de Illex de 14 o 21gr. montado al revés tiene un buen comportamiento, pero con el Rolling Stick en tamaño normal, se supera. Su forma es parecida a la del Nitrosoft Jerk Lightning, aunque en rigidez son como el perro el gato: nada que ver.

 

 

MONTAJES WEIGHTLESS

Podríamos montar todos y cada uno de los vinilos del mercado con un anzuelo tipo texas, lanzarlos y traerlos haciendo virguerías en la superficie del agua. Aun así, hay algunos que dan un buena relación lance-movimiento. Se enumeran en el orden de aparición en la siguiente foto:

 

 

-Super Fluke 13cm de Zoom (1): montado con un anzuelo tipo texas del 4/0, este vinilo se lanza bastante bien para su tamaño. No es difícil hacerle un WTD justo por debajo de la superficie a base de tirones pausados y leves, dándole de vez en cuando alguna arrancada o tirón más fuerte para que asome por la superficie y chapotee un poquito. Aun así, también podríamos moverlo con tirones rápidos, muy seguidos y a mayor velocidad de recogida. Su movimiento se vuelve muy nervioso y más desordenado. Otra particularidad es que este señuelo se agarra bastante bien al agua. Si lo probamos en otros tamaños, también presenta el mismo comportamiento.

-Lunker City Fin S-Fish 5-3/4″(2): para un anzuelo del 4/0 o 5/0, manejado despacito y con temple, presenta unos atractivos efectos en la superficie del agua.

-Nitrosoft Jerk de Illex (no confundir con el Nitrosoft Jerk Lightning) (3):el lance de este señuelo es espectacular. Montado con un 5/0 este vinilo se lanza más que algunos minnows. Si le ponemos un anzuelo con la tija plomada, ganaremos algún metro más, y seremos capaces de llegar allá donde llega un Flashminnow 110 SP, por ejemplo. Este vinilo ya soporta algo de oleaje, y admite manejos finos y suaves, o bruscos y nerviosos. Como truco, os comento que podéis montarlo con un anzuelo tipo texas de tija plomada y traerlo como si fuera un paseante, con tirones muy seguidos y cortitos. Resultado: WTD puro y duro, nervioso, rápido y espectacular. Se parecería bastante al “tiki-taka” famoso que practican algunos pescadores con pequeños paseantes.

-Mother Worm de 8″ de Madness (4): nos pasamos a un vinilo “tocho”, grande, pero que hasta con el agua cristalina y parada hace subir a las lulus más recelosas. Podéis montarlo con un anzuelo tipo texas plomado, aunque se mueve mejor con uno sin plomar. También aguanta algo de mar y espuma. Su característica por excelencia es su movilidad. Es un vinilo tremendamente blandito con una movilidad extraordinaria. Su naturalidad en la superficie es inigualable. Manejadlo lentamente, con leves y pausados tirones, haciendo un WTD amplio, alternado con paradiñas con las que se hunde lentamente, o con severos tirones para que salpique agua en la superficie. Tiene dos pegas. La primera es que es muy blandito, se rompe con la mirada, así que os recomiendo darle un poco de loctite en el morro y allí donde pinchéis el anzuelo. La segunda es que siendo tan grande es difícil clavar las lubinas con un anzuelo tipo texas del 5/0 ó 6/0, se fallan muchas picadas. Así que os recomiendo montar un anzuelo tipo texas adicional del 3/0 en la mitad del cuerpo o un anzuelo simple sacando la punta por la panza. Este segundo anzuelo no afectará casi nada a su comportamiento.

 

Hoy por hoy en el mercado existen multitud de modelos y vinilos que funcionan a la perfección. Incluso yo mismo podría seguir todavía con más reliquias que tengo por ahí. No pretendo hacer publicidad de esa lista de señuelos en concreto. Lo que quiero es que cojáis la idea de cómo las características de unos y de otros hacen que sus comportamientos varíen, y así podamos elegir una colección de imitaciones de lanzones, anguilitas y peces, para poder pescar en todo tipo de condiciones y escenarios costeros. Mediante el texto y los videos espero que hayáis entendido las explicaciones, y deseo haberos dado un empujoncito para bañar estos señuelos allí donde se encuentren vuestros cotos lubineros.

Por lo tanto, ya estáis tardando en adquirir vuestros primeros jerkbaits de vinilo. Luego id al puerto a probar vuestros montajes y aprended a moverlos. ¡Vamos! ¡Que las lubinas os están esperando!

 

 

Podemos comentar lo que vayamos experimentando y cambiar impresiones en el FORO DE PESCA CON VINILOS (clic aquí).

 

¡Muy buena pesca!

Jon Ullan Eceiza (Kusha)

 

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